Agrisal
El Salvador · 2020 a la fechaCinco años acompañando el programa de innovación. Más de 40 proyectos de mejora, crecimiento y transformación en todas sus unidades de negocio, más de 30 Innovation Shots y más de 100 participantes impactados.
IX simplifica la innovación empresarial en un Sistema Plug & Play Adaptable: con roles, rituales, tableros y playbooks.








Y casi nunca por falta de ideas. Siempre le falta una de las tres ópticas.
Hay gestión y hay cultura, pero la dirección nunca definió el rumbo. El equipo apunta a todos lados esperando atinarle a lo que la dirección quiere.
Hay rumbo y hay cultura, pero no hay un sistema con roles, método y herramientas. Los proyectos dan vueltas en círculo y nadie sabe si avanzan.
Hay rumbo y hay gestión, pero la innovación vive aislada en un área. Se acaba cuando se acaban las ideas o cuando se va el promotor.
Si reconociste la tuya, ya sabes por dónde empieza IX.
Doce años haciendo innovación empresarial con empresas de todo tipo nos enseñaron qué funciona y qué no. De ahí salieron dos cosas: IX, el método abierto y adaptable que ves debajo, y el IMA, el assessment con el que medimos el sistema de una empresa antes de tocarlo.
Alinea la ambición del negocio con focos claros de innovación.
1 a 2 meses. De 6 a 12 horas de trabajo conjunto más 12 de escritorio. Equipo de 2 a 3 consultores senior.
Convierte la estrategia en resultados visibles.
1 a 2 horas semanales por proyecto. Un Innovation Expert más un Innovation Coach.
Sostiene la innovación con capacidades y cultura.
1 a 2 horas mensuales de shot de innovación más 4 de escritorio.
La secuencia de cinco pasos que ordena el programa, la curva de estrategia de ideas a impacto, y el calendario del portafolio completo con sus proyectos, eventos y actividades.

Donde vive un proyecto. El mapa de creación con sus cuadrantes, las cuatro pistas de evidencia, los prototipos y el cronograma con sus hitos.
Hitos del cronograma: Kick off, Validación, Iteración y Lanzamiento.

El método completo del sprint de exploración: guías por etapa, criterios de evidencia y las plantillas que se usan sobre el Innovation Board.
Cómo se corre un programa con el ecosistema: definición del reto, convocatoria, selección de startups, acuerdos y pilotos conjuntos.
Así se ve el sistema andando dentro de tu empresa. El modelo es una guía adaptable: las siete etapas se apoyan en lo que ya tienes construido y el sistema definitivo lo definimos juntos, según el contexto de tu empresa.
Leer el contexto antes de decidir nada: destino del negocio, necesidades reales, tendencias que ya están cambiando el sector y valor para los clientes.
El análisis se convierte en decisiones: focos de innovación priorizados, criterios para decidir en qué entrar, y un portafolio balanceado entre mejora, crecimiento y transformación.
La compuerta, con dos números: techo, el máximo a invertir, y piso, el mínimo retorno aceptable. Lo que no pasa por ahí, no entra al portafolio.
El corazón del sistema. El ciclo gira sobre tres cosas que pasan cada semana: Pitch, avance de proyecto y gestión de programa. El equipo trabaja sobre el Innovation Board y presenta evidencia, no opiniones.
La segunda compuerta, que es compuerta y no reporte. Se revisa que haya evidencia suficiente de DFVA y entregables que responden a los temas clave. Sin eso, el proyecto no cruza.
La estafeta. El proyecto pasa a un líder y a un equipo que lo van a implementar, con presupuesto y con eventos de calendario para dar seguimiento. Aquí es donde mueren los proyectos de casi todas las empresas.
El sprint de explotación de 3 meses, con el mismo ciclo de roles y rituales, ahora sobre el negocio real. Aquí la innovación deja de ser un proyecto y pasa a ser operación.
Casi todos los roles ya existen en tu empresa, solo no están nombrados. Los dos únicos que ponemos nosotros son el Innovation Coach y el Innovation Master: dos agentes de cambio que entran a transformar el sistema desde dentro y a dejarlo andando sin ellos.
Lo armamos con tu gente y son ellos los que deciden qué proyecto sigue, cuál se mata y qué recursos se autorizan. Nosotros ponemos el sistema, el método y el coach. Ninguna decisión de negocio se toma desde fuera de tu empresa.
Políticas, financieras, culturales y estratégicas, todas al mismo tiempo. Por eso existe el rol: el Innovation Master trae doce años ocupando ese lugar en decenas de comités de innovación, y eso acelera los resultados en vez de hacerte aprender tropezando.
Hoy lo ejerce Chris Baumal, CEO de Infinixe Company.
Su visión y enfoque estratégico han sido fundamentales para nuestro éxito. Hemos evolucionado continuamente nuestra área de innovación gracias a su programa de innovación.
Trabajar con Infinixe para definir y gestionar los Portafolios de Innovación ha sido una experiencia de alto valor. Nos ha orientado con frameworks y metodología para procurar negocios innovadores.
El acompañamiento ha sido invaluable. Nos ha ayudado a gestionar nuestra innovación, definir la estrategia, identificar roles dentro del equipo y alinear nuestros esfuerzos innovadores con los objetivos estratégicos.
Incluye el diseño del sistema, el acompañamiento semanal de los equipos, los tableros y los materiales.
Cuántos proyectos corren en paralelo, cuántas ópticas actives y si quieres transferencia metodológica para operar solo cuando terminemos.
La tabla completa está en el kit para tu comité.
IX se monta encima, no la reemplaza. Lo que casi siempre falta no es el método, son las compuertas de entrada y salida y los rituales que sostienen el ritmo.
Casi todos los roles ya existen en tu empresa, solo no están nombrados. Los dos únicos que ponemos nosotros son el Innovation Coach y el Innovation Master, y el objetivo declarado es que dejes de necesitarlos.
Agrisal, Trivasa, Bonasa y La Pisa tampoco lo son. El sistema no asume que innoves en software, asume que tienes un negocio que defender y otro que construir.
El sistema no distingue por tema, distingue por horizonte. En la biblioteca de Infinixe hay proyectos de las tres clases y de casi todas las áreas de una empresa:
Si tu proyecto entra en el portafolio no lo decide el tema, lo deciden el techo y el piso de la compuerta de entrada.
El primer sprint de exploración dura un mes y termina con evidencia, no con una presentación. La estrategia, si se hace desde cero, toma de uno a dos meses antes de eso.
Es el objetivo, no el riesgo. La transferencia metodológica está dentro del programa y ya la hicimos en Grupo CAOR y en Ternova, donde el equipo interno quedó operando el sistema.
45 minutos. No es una llamada de ventas. Es la primera sesión de trabajo.